Huelga general paraliza Euskadi: Piquetes causan destrozos en Bilbao y tensiones se extienden por el País Vasco

Huelga general paraliza Euskadi: Piquetes causan destrozos en Bilbao y tensiones se extienden por el País Vasco
Bilbao, España – 17 de marzo de 2026, 15:00 horas. Una huelga general convocada por los principales sindicatos vascos ha paralizado gran parte de Euskadi este martes, con piquetes informativos que han generado destrozos en una tienda de la Gran Vía de Bilbao y cortes masivos de tráfico en vías clave, en medio de una jornada de alta tensión laboral.
El lead de la protesta se centra en la demanda de un salario mínimo interprofesional (SMI) propio para Euskadi, fijado en 1.500 euros, bajo el lema «Gutxieneko soldata hemen erabaki. SMI 1500 euro. Mejorar salarios para repartir la riqueza». Convocada por sindicatos como ELA, LAB, Steilas, ESK, Hiru y Etxalde, la huelga afecta sectores clave como industria, hostelería, comercio, logística, agricultura, educación y servicios públicos[2].
En el desarrollo de los hechos, varios piquetes han irrumpido en una tienda de la Gran Vía de Bilbao, accediendo al interior cuando la persiana estaba a medio cerrar. Las imágenes muestran desórdenes y daños materiales significativos, lo que ha avivado las críticas por parte de autoridades y empresarios[2]. Otros incidentes incluyen el cierre de la carretera de salida de Bilbao por San Mamés al grito de «Gaur, greba orokorra» («Hoy, huelga general») y «Borroka da bide bakarra» («La lucha es el único camino»), así como cortes en la N-1 a su paso por Andoain, accesos a Bilbao y la autovía de Sakana[2].
Los sindicatos reportan un amplio seguimiento: producción parada en grandes empresas, adhesión del Sindicato Médico de Euskadi en su segunda semana de huelga por un Estatuto Marco propio, y un 49% de seguimiento en centros educativos públicos según el Departamento de Educación[2]. La portavoz del Gobierno Vasco ha defendido la necesidad de competencias para un SMI propio, que actualmente Euskadi no posee[2].
El contexto de fondo radica en la crisis económica agravada por tensiones geopolíticas globales. Antes del conflicto bélico en Oriente Medio, el precio del crudo estaba en 72 euros por barril; el cierre del estrecho de Ormuz ha disparado los costos, impactando la economía vasca dependiente de la industria y energía[2]. Además, el Gobierno Vasco ha anunciado un paquete de medidas para el sector industrial, con ejes en protección del empleo, apoyo financiero a pymes, diversificación y autonomía energética, en respuesta a la incertidumbre mundial[2].
Trabajadores de sectores como cuidados, limpieza, hostelería y turismo denuncian que el SMI actual no permite vivir con dignidad, exigiendo una subida drástica para redistribuir la riqueza en un contexto de inflación y precios energéticos elevados[2].
En el cierre, la jornada continúa con transmisiones en vivo y concentraciones. Mientras los sindicatos celebran el impacto, el Gobierno Vasco llama al diálogo. La huelga resalta las divisiones entre reivindicaciones laborales y estabilidad económica en Euskadi, en un día marcado por el paro general más significativo en años. Fuentes sindicales estiman un seguimiento superior al 70% en industria, aunque datos oficiales pendientes confirmen la magnitud. (498 palabras)


