Éxito rotundo del concierto de Shakira marca nuevo récord en el Zócalo de la Ciudad de México

Éxito rotundo del concierto de Shakira marca nuevo récord en el Zócalo de la Ciudad de México
Ciudad de México, 11 de marzo de 2026, 10:00:53 a.m. – Más de 400,000 personas asistieron anoche al histórico concierto de Shakira en el Zócalo capitalino, rompiendo récords de afluencia y consolidando a la Ciudad de México como epicentro cultural global, según anunció la jefa de Gobierno, Clara Brugada.
El evento, organizado en colaboración con el Grupo Modelo por su centenario, representó un hito en la agenda cultural de la capital. «Fue un concierto masivo con una asistencia sin precedentes en esta ciudad», declaró Brugada durante una conferencia en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, destacando la noche de música, convivencia y cultura como un mensaje contundente al mundo sobre la capacidad organizativa de la metrópoli[1].
El concierto de Shakira, pospuesto desde septiembre de 2025 debido a los disturbios por la Concordia, se reprogramó para este momento clave. La jefa de Gobierno reveló que el plan original era para el 21 de septiembre, pero se canceló para priorizar la estabilidad pública. «Le pedimos a Shakira que se cancelara la propuesta […] sabiendo que poníamos en riesgo la posibilidad de que viniera,» explicó, agradeciendo a la artista y al Grupo Modelo por su comprensión[1].
Este suceso no solo superó expectativas logísticas, sino que refutó críticas previas de figuras como Alito Moreno del PRI, quienes dudaban de la capacidad de la ciudad para eventos masivos tras incidentes en Jalisco. Brugada enfatizó que el concierto demostró lo contrario, atrayendo a cientos de miles sin contratiempos mayores[1].
En contexto, la Ciudad de México vive un marzo vibrante de actividades culturales. Apenas el 3 de marzo, Brugada anunció el Festival de la Primavera para el 21 y 22 de marzo, con eventos en múltiples venues: Noche Sonidera en el Zócalo, presentaciones de Los Lobos, Cecilia Toussaint y otros en el Monumento a la Revolución, música electrónica en plazas como Tolsá, ópera y hip hop en El Estanquillo, y house y tecno en la Alameda[1].
Este boom cultural se enmarca en un panorama nacional mixto. Mientras la capital celebra con música latinoamericana y talentos locales, voces como el dramaturgo morelense Mauricio Jiménez alertan sobre un «quiebre cultural» por la violencia persistente y transiciones políticas, durante un foro en Acapulco el 3 de marzo[2]. En paralelo, el Premio Nacional de Artes y Literatura 2026 abrió convocatorias, y giras como Ambulante inician en la CDMX, visibilizando mujeres en el arte[4].
El concierto de Shakira no solo generó euforia –con redes sociales inundadas de videos y testimonios–, sino que impulsó el turismo y la economía local. Autoridades reportan cero incidentes graves, gracias a un despliegue de seguridad impecable. Brugada lo califica como «un momento muy importante para la ciudad y para el país»[1].
Con el Festival de la Primavera a la vista, marzo se perfila como mes de celebración cultural en México. Este éxito refuerza la apuesta del gobierno local por eventos inclusivos que unan a la población en tiempos de retos nacionales, dejando un legado de convivencia y orgullo cívico.




