AWS presenta Trainium3, chip de inteligencia artificial que rivaliza con Nvidia
Amazon Web Services (AWS) ha dado un paso significativo en la carrera por el liderazgo en la infraestructura de inteligencia artificial con el lanzamiento de Trainium3, su nueva generación de chips especializados en procesamiento de IA, anunciado el 3 de diciembre de 2025 durante su evento anual.
El chip Trainium3 promete multiplicar por cuatro la potencia de cómputo y mejorar sustancialmente la eficiencia energética en comparación con su predecesor, consolidando a AWS como un competidor directo contra gigantes como Nvidia y Google en un mercado cada vez más disputado por la innovación tecnológica. Esta evolución permite a la empresa ofrecer a desarrolladores y compañías capacidades avanzadas para ejecutar modelos de inteligencia artificial de manera más rápida y sostenible.
Además del lanzamiento del chip, AWS ha integrado 18 modelos de IA en su plataforma Bedrock, una solución que facilita el acceso a modelos de lenguaje y aprendizaje automático a través de la nube, facilitando así el desarrollo y despliegue de aplicaciones basadas en IA tanto para pequeñas empresas como para grandes corporaciones.
Este movimiento estratégico de Amazon se da en un contexto global donde la demanda por sistemas de inteligencia artificial potentes y eficientes está en auge. Nvidia, tradicionalmente líder en el sector, ha enfrentado recientemente volatilidad en su valor en bolsa, situación que ha afectado también a empresas vinculadas a su cadena de producción, como SoftBank y fabricantes asiáticos de semiconductores.
En paralelo, otras grandes empresas del sector tecnológico como Samsung avanzan en la construcción de mega fábricas dedicadas a chips para inteligencia artificial, y países como España apuestan por fortalecer su producción con nuevas plantas y centros de investigación para reducir su dependencia extranjera en esta materia prima fundamental.
El lanzamiento de Trainium3 y las mejoras en AWS Bedrock reflejan un cambio estratégico en el sector tecnológico, donde la capacidad de ofrecer infraestructura propia y optimizada para IA es clave para mantener la competitividad y responder a la creciente adopción de estas tecnologías en múltiples industrias.
Así, la batalla por dominar el futuro de la inteligencia artificial se intensifica, con empresas que no solo compiten en desarrollo de software y algoritmos, sino también en la creación de hardware especializado que potencia estos sistemas, marcando una nueva era para la tecnología global.
