Robots y automatización en Amazon: una revolución tecnológica que transforma la logística global
Amazon ha anunciado hoy, 22 de noviembre de 2025, un ambicioso plan de automatización masiva que implica la sustitución de hasta 600.000 puestos de trabajo por robots en sus centros logísticos estadounidenses en los próximos ocho años. Documentos internos filtrados a medios estadounidenses y declaraciones recientes consolidan esta estrategia como la más radical de la última década en el sector del comercio electrónico.
La medida, respaldada por avances en robótica móvil y visión computerizada, busca automatizar el 75% de las operaciones, permitiendo a la compañía duplicar sus ventas sin ampliar la plantilla al mismo ritmo. Este giro tecnológico responde tanto a necesidades de eficiencia y reducción de costes como a la presión competitiva internacional y a la creciente demanda de entregas ultrarrápidas.
Contexto: la automatización no es un fenómeno nuevo en la logística. Desde principios de siglo, Amazon y grandes operadores han apostado por sistemas inteligentes para gestionar inventarios y pedidos. Sin embargo, los últimos avances en inteligencia artificial y aprendizaje automático han acelerado la posibilidad de sustituir tareas humanas, desde el desplazamiento de mercancías hasta la gestión y supervisión de procesos. Economistas y expertos como Daron Acemoglu, Nobel en 2024, advierten que la adopción de tecnología genera efectos en cadena, reconfigurando sectores y ocupaciones fundamentales para millones de trabajadores.
Según los informes filtrados, el plan de Amazon contempla no solo el reemplazo de personal en posiciones operativas, sino también una campaña de comunicación destinada a suavizar el impacto social y político de la medida. La compañía pretende transmitir que la automatización es clave para mantener la competitividad global y garantizar precios bajos, pero el debate sobre el futuro del empleo y la adaptación de la fuerza laboral se intensifica.
Frente a esta transformación, especialistas en recursos humanos y reguladores alertan de la necesidad de marcos éticos y normativos para que la tecnología no genere exclusión ni precarización laboral. La Organización Internacional del Trabajo aboga por una gestión responsable de la IA, el fortalecimiento de la participación de los empleados y la capacitación en nuevas competencias digitales para aminorar el choque laboral.
En paralelo, la empresa ha iniciado pruebas piloto en Europa y Asia, estableciendo alianzas con fabricantes de robots y desarrolladores de software, y planea extender la automatización al resto de sus plataformas internacionales. Este proceso coincide con el despliegue masivo de sistemas inteligentes en otros sectores, como la fabricación, la atención al cliente y el transporte.
El anuncio de Amazon marca un antes y un después en la relación entre tecnología y empleo. Mientras la transformación digital ofrece ventajas en eficiencia, rapidez y personalización de servicios, el reto ahora es cómo equilibrar el progreso tecnológico con la protección de los derechos laborales y la preparación de las sociedades para los nuevos escenarios productivos.

