Tensión en México tras masiva protesta juvenil contra la presidenta Sheinbaum
Ciudad de México, 16 de noviembre de 2025. Miles de manifestantes se congregaron este fin de semana en el centro histórico de la capital mexicana para protestar contra el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. La movilización, convocada principalmente por jóvenes de la llamada Generación Z, estuvo marcada por episodios de violencia y dejó un saldo de al menos 120 heridos y más de 20 detenidos, según autoridades locales.[1][4][5][6]
La manifestación, que inició de forma pacífica la mañana del sábado, fue secundada posteriormente por simpatizantes de partidos de oposición, extendiendo así su alcance y tensando el clima político de la jornada. El contingente avanzó por las principales avenidas de la ciudad y logró llegar hasta las inmediaciones del Zócalo, corazón político del país, que amaneció fuertemente protegido con vallas metálicas y un despliegue policial considerable.[1][4][5]
Los organizadores originales, integrantes de la Generación Z, utilizaron redes sociales y plataformas digitales para convocar y coordinar la movilización. No obstante, el gobierno federal y la propia presidenta calificaron la protesta como una “estrategia digital pagada desde el extranjero” y orquestada por actores de la derecha nacional e internacional. Sheinbaum denunció el uso de «al menos ocho millones de bots» y campañas digitales valoradas en aproximadamente cinco millones de dólares, dirigidas, según su versión, a desestabilizar el orden político.[1][5]
En el transcurso de la tarde, el ambiente se tornó tenso cuando un grupo de jóvenes encapuchados logró derribar parte del cercado policial y se suscitaron enfrentamientos con fuerzas de seguridad. La policía respondió empleando gases lacrimógenos y conteniendo a los manifestantes, algunos de los cuales portaban banderas negras con símbolos inspirados en la conocida serie ‘One Piece’, que para muchos simbolizaba rebeldía.[1][4][5]
La presidenta Sheinbaum, en declaraciones posteriores, condenó la violencia registrada y enfatizó la necesidad de que las diferencias políticas sean expresadas por vías pacíficas. «Hay que manifestarse de manera pacífica, nunca hay que utilizar la violencia para cambiar», exhortó.[5]
Figuras destacadas de la oposición, incluidos el ex presidente Vicente Fox, el empresario Claudio X. González y el magnate Ricardo Salinas Pliego, manifestaron su apoyo a la protesta y criticaron fuertemente la respuesta oficial.[1]
En términos de balance, la Secretaría de Seguridad Ciudadana confirmó que entre los heridos se cuentan tanto civiles como más de un centenar de policías.[1][6] Medios internacionales reportaron la atención ininterrumpida de paramédicos en la zona y la detención de alrededor de 20 personas, aunque algunos informes elevan esta cifra hasta 40.[1][6]
El contexto de la protesta revela un trasfondo de descontento con la gestión del gobierno actual. En paralelo, México ha descendido posiciones en el Índice del Estado de Derecho 2025, ubicándose en el puesto 121 de 143 países evaluados, según el informe más reciente del Proyecto Mundial de Justicia. El estudio señala como principales causas el debilitamiento institucional y la falta de independencia judicial.[3]
La jornada del 15 y 16 de noviembre deja patente la creciente polarización política en México y reinstala el debate sobre el papel de la juventud en la protesta social, las estrategias de movilización digital y la respuesta de las autoridades ante la inconformidad ciudadana.
