Time nombra a los arquitectos de la inteligencia artificial como Persona del Año 2025

Los arquitectos de la inteligencia artificial han sido elegidos este jueves como Persona del Año 2025 por la revista Time, en un reconocimiento colectivo al grupo de directivos y científicos que lideran el desarrollo de los modelos de IA más influyentes del mundo.[6]
La portada reúne a figuras clave del sector tecnológico global: Mark Zuckerberg (Meta), Lisa Su (AMD), Elon Musk (Tesla, SpaceX y xAI), Jensen Huang (Nvidia), Sam Altman (OpenAI), Satya Nadella (Microsoft), Demis Hassabis (Google DeepMind), Dario Amodei (Anthropic) y la investigadora Fei-Fei Li, codirectora del Instituto de IA de la Universidad de Stanford.[6]
Time justifica la elección señalando que estos líderes se han convertido en los principales impulsores de una tecnología capaz de reconfigurar industrias enteras, desde la salud y la educación hasta las finanzas, los medios de comunicación y el entretenimiento.[6] Su trabajo se sitúa en el centro de un profundo cambio económico, político y cultural marcado por la automatización, la explosión de los datos y la expansión de los asistentes conversacionales.
La inteligencia artificial generativa, popularizada hace tres años con la irrupción de chatbots como ChatGPT, ha pasado de ser un experimento de laboratorio a una herramienta de uso masivo, integrada en buscadores, suites de productividad, plataformas de redes sociales y servicios en la nube.[2] Según expertos en tecnología y sociedad, esta transición ha modificado la forma en que las personas escriben, estudian, se informan y toman decisiones cotidianas, al delegar cada vez más tareas cognitivas en sistemas automatizados.[2]
Al mismo tiempo, la designación de los arquitectos de la IA como Persona del Año llega en un contexto de intenso debate público. Futuristas y analistas advierten de los riesgos asociados a la concentración de poder tecnológico y económico en unas pocas compañías, así como del potencial de la IA para amplificar la desinformación, sesgos algorítmicos y desigualdades laborales.[2] La expansión acelerada de estos sistemas ha obligado a gobiernos y organismos internacionales a acelerar la elaboración de marcos regulatorios y códigos éticos.
Empresas como Nvidia, Microsoft, Meta, Google, OpenAI o Anthropic compiten por liderar la nueva generación de modelos de lenguaje y plataformas de IA, mientras los fabricantes de chips, como AMD, se han convertido en piezas estratégicas de una cadena de suministro marcada por la alta demanda de capacidad de cálculo.[2][6] Las decisiones de inversión, desarrollo de producto y apertura o cierre de tecnologías abiertas que adopten estos actores condicionarán la dirección futura del ecosistema digital.
La elección de Time consolida a la inteligencia artificial como uno de los ejes centrales de la conversación tecnológica global de 2025 y subraya el papel de sus principales impulsores no solo como innovadores, sino también como actores políticos y culturales, con una creciente responsabilidad sobre cómo se diseñan, despliegan y gobiernan las herramientas que darán forma a la próxima década.[2][6]
