Política

Tensiones entre Poder Judicial y Ejecutivo marcan la agenda política en México

Ciudad de México. La relación entre el Poder Judicial de la Federación y el gobierno federal volvió hoy al centro de la escena política, luego de una nueva protesta de trabajadores y exempleados judiciales en la capital del país y de los mensajes de la presidenta Claudia Sheinbaum en su conferencia matutina, en los que defendió el rumbo de la llamada Cuarta Transformación y la reforma judicial impulsada por su administración.[1][2][7]

Desde primeras horas de este lunes 8 de diciembre, integrantes del denominado Comité Coordinador de Titulares Federales Cesados con la Reforma Judicial, así como trabajadores activos, sindicatos y asociaciones de juzgadores, se concentraron en el Órgano de Administración Judicial, ubicado en Avenida Revolución 1508, colonia Guadalupe Inn, alcaldía Álvaro Obregón.[1] De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, la movilización inició alrededor de las 08:00 horas y se mantuvo durante la mañana con la posibilidad de instalar un plantón permanente.[1]

Los manifestantes exigen, entre otros puntos, el pago de indemnizaciones previstas en el artículo décimo transitorio de la reforma judicial, el pago inmediato de pensiones complementarias pendientes para personal jubilado y el respeto a los derechos laborales del personal de la Judicatura Federal.[1] Las organizaciones participantes señalan que la reestructuración del Poder Judicial ha implicado despidos y afectaciones a prestaciones que, consideran, vulneran la estabilidad de miles de familias vinculadas a este sector.[1]

En paralelo, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó su conferencia de prensa matutina desde Palacio Nacional, espacio que se ha consolidado como principal plataforma de comunicación del Ejecutivo federal.[2][7] La llamada mañanera, que suele iniciar a las 7:30 horas, fue utilizada nuevamente para subrayar los logros del proyecto de gobierno y la continuidad de la Cuarta Transformación, a siete años de su inicio.[2][4][6]

En actos recientes, Sheinbaum ha defendido la reforma judicial como una transformación necesaria para acercar la justicia al pueblo y combatir la corrupción, al tiempo que ha acusado a sectores opositores de construir “realidades virtuales” sobre un supuesto deterioro democrático en el país.[6] De acuerdo con estos posicionamientos, el Ejecutivo sostiene que los cambios en el Poder Judicial buscan evitar privilegios y asegurar que jueces y magistrados actúen con apego al interés público.[6]

Las protestas de este lunes se dan en un contexto de mayor presión sobre el Poder Judicial, luego de semanas de movilización de trabajadores y exservidores públicos que reclaman indemnizaciones y prestaciones, así como certidumbre sobre su situación laboral.[1] Aunque las manifestaciones se han concentrado en la Ciudad de México, sus voceros han insistido en que los efectos de la reforma impactan a diversas entidades federativas y a todo el sistema federal de justicia.[1]

Más allá del conflicto puntual, el debate abre preguntas sobre el equilibrio entre poderes y la implementación de reformas estructurales. Mientras el Ejecutivo enarbola la bandera de la austeridad y la transformación institucional, sectores del ámbito judicial y organizaciones civiles advierten riesgos de debilitamiento de contrapesos y de afectación a derechos adquiridos.[1][6]

Para la noche de este lunes está prevista una reunión entre representantes del movimiento y un enviado del Poder Ejecutivo en el propio Órgano de Administración Judicial.[1] El resultado de ese encuentro podría marcar el tono de la relación entre el gobierno federal y los trabajadores del sector justicia en las próximas semanas, así como definir si las protestas escalarán hacia acciones de mayor duración, como el plantón que los inconformes no descartan.[1]

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