Alejandro Gertz Manero deja la Fiscalía General: un sismo político en el sexenio de Claudia Sheinbaum
Este martes 2 de diciembre de 2025, Alejandro Gertz Manero presentó su renuncia como Fiscal General de la República (FGR), marcando el inicio de un nuevo ciclo político durante el gobierno de Claudia Sheinbaum. Su salida, lejos de ser una simple dimisión, ha sido calificada como el primer sismo político importante del presente sexenio, dado el contexto de escándalos y tensiones internas observadas en los últimos meses.
La presidenta Sheinbaum destacó que con la designación de Ernestina Godoy como encargada del despacho de la Fiscalía, se abrirá una etapa de mayor coordinación con el Gabinete de Seguridad. Godoy ya ha comenzado a estrechar lazos con César Oliveros Aparicio, titular del FEMDO, para implementar cambios operativos bajo un esquema conocido pero renovado.
Según el analista Raúl Benítez Manaut, la renuncia de Gertz Manero no solo refleja conflictos internos, sino también la exposición de casos graves de corrupción, como el supuesto desfalco de 600 mil millones de pesos relacionados con el huachicol y filtraciones de expedientes confidenciales. Además, se acusa a Gertz de decisiones unilaterales que favorecieron a personas cercanas al poder político, lo que aumentó la opacidad y el rezago en la impartición de justicia.
Este panorama genera dudas en el Senado, que deberá avalar próximamente la designación formal de Ernestina Godoy, mientras sectores sociales demandan mayor transparencia y combate efectivo a la impunidad. La interrogante principal será si esta nueva etapa podrá cumplir con el propósito de restaurar la confianza en la Fiscalía y proveer certidumbre a la ciudadanía.
En su conferencia matutina de hoy, Sheinbaum defendió la transformación que ha impulsado su gobierno, con énfasis en programas sociales que benefician a más de 32.8 millones de personas y una inversión pública de 850 mil millones de pesos este año. Sin embargo, la cuestión de la seguridad y la justicia sigue siendo el principal reto, más aún considerando que en estados como Morelos la inseguridad persiste y la extorsión ha aumentado durante el último año.
La salida de Gertz y la llegada de Godoy se interpretan también como una señal política de que la administración busca resolver las heridas internas que podrían afectar la gobernabilidad y la imagen del proyecto político en curso. Expertos como Arturo Ponce Urquiza señalan que, aunque el expresidente Andrés Manuel López Obrador anunció que no regresará al poder salvo en circunstancias extremas, su figura sigue presente como un referente latente del movimiento político al que pertenece la actual administración.
Con este panorama, el país se encuentra frente a un momento de decisiones críticas para consolidar el combate a la corrupción y replantear la política de seguridad pública, temas que serán determinantes para el futuro político y social de México en los próximos años.

