Política

Gobierno federal y transportistas enfrentan nueva ola de bloqueos en carreteras mexicanas

Ciudad de México, 24 de noviembre de 2025, 17:00 hrs. — México vivió este lunes una jornada marcada por bloqueos en diversas carreteras y accesos del país, impulsados principalmente por transportistas y organizaciones campesinas. La protesta, que paralizó puntos estratégicos como la autopista Peñón-Texcoco y la carretera Los Reyes-Zacatepec, puso en evidencia las tensiones entre el gobierno federal y los sectores inconformes.[3][4][6][7]

Los bloqueos comenzaron desde las primeras horas, generando caos vial, retrasos y preocupación entre los ciudadanos. Según reportes oficiales, los transportistas y el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, junto con el Movimiento Agrícola Campesino (MAC), exigieron soluciones inmediatas ante la inseguridad que enfrentan en sus labores diarias y mejores condiciones para el campo.[3][6][7]

La Secretaría de Gobernación (Segob), a través de su titular Rosa Icela Rodríguez, ofreció una conferencia para aclarar la postura del gobierno. La funcionaria recalcó que no existen motivos fundados para mantener los bloqueos, señalando que el diálogo permanece abierto y que tan solo en las últimas tres semanas se han sostenido más de 200 reuniones con representantes del sector transporte y productores agrícolas.[3][6]

“No hay razón para los bloqueos y las manifestaciones. La vía del diálogo está abierta; hemos atendido sus demandas y mantenemos mesas de negociación,” declaró Rodríguez, subrayando que las autoridades garantizan la seguridad en carreteras y la protección de mercancías.[3][6]

Por su parte, los inconformes sostienen que, pese a las mesas de trabajo, las respuestas gubernamentales resultan insuficientes y manifestaron sentirse “diluidos” en el proceso de negociación. Adicionalmente, los líderes de la protesta acusaron que las autoridades han prolongado la toma de decisiones sobre temas como la Ley de Aguas, aún pendiente de discusión en el Congreso. Este punto fue retomado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien señaló que el debate legal continúa abierto y desmintió que haya una negativa al diálogo.[4][3][6]

El gobierno cuestionó públicamente si detrás del movimiento existen motivaciones políticas. Rodríguez sugirió que algunos participantes pertenecen a partidos de oposición (como PAN, PRI y PRD). Esta apreciación surge tras observar la naturaleza de las demandas y la persistencia de las movilizaciones, aun tras distintos acuerdos alcanzados recientemente.[6]

Mientras tanto, otros actores políticos aprovecharon la coyuntura para emitir sus propios informes legislativos. Horacio Duarte Olivares, secretario General de Gobierno del Estado de México, y Yesica Rojas Hernández, diputada de Morena, subrayaron la necesidad de unidad y de fortalecer la legitimidad institucional, defendiendo el avance de la Cuarta Transformación y llamando a la ciudadanía a no ceder ante quienes buscan frenar los cambios sociales.[1]

Analistas y observadores estiman que la próxima semana podrían presentarse nuevas negociaciones, mientras que los bloqueos han dejado en claro la urgencia de canales efectivos para la resolución de conflictos sectoriales y políticos. La encuesta nacional “Evaluación de Gobierno” revela que la inseguridad y la corrupción continúan siendo los temas de mayor preocupación para las familias mexicanas, lo que apunta a los retos que enfrenta la administración de Sheinbaum en el mantenimiento de la paz y gobernabilidad.[2]

A lo largo del día, la tensión en las vías federales y la divergencia entre gobierno y manifestantes perfilaron un cierre incierto, en vísperas de nuevas mesas de diálogo que buscarán destrabar la crisis.

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