Sánchez exige mayor control sobre la inteligencia artificial en España
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha reclamado este domingo, 23 de noviembre de 2025, un mayor control y regulación sobre la inteligencia artificial (IA), advirtiendo que esta tecnología no puede dejarse al azar y requiere una supervisión activa por parte de las instituciones públicas.
En declaraciones realizadas durante un acto institucional en Madrid, Sánchez subrayó que la rápida evolución de la IA plantea desafíos éticos, sociales y económicos que exigen una respuesta coordinada y anticipada. “La inteligencia artificial no es solo un avance tecnológico, sino un fenómeno que transforma la forma en que trabajamos, aprendemos y nos relacionamos. Por eso, no podemos permitir que su desarrollo quede únicamente en manos del mercado o de intereses privados”, afirmó.
El mandatario hizo referencia a los riesgos asociados a la falta de regulación, como la pérdida de soberanía en la toma de decisiones, la discriminación algorítmica y la posible erosión de los derechos fundamentales. “Es fundamental garantizar que la IA sirva para mejorar la vida de las personas, no para ampliar desigualdades o vulnerar libertades”, añadió.
El llamado de Sánchez llega en un contexto de creciente adopción de la IA en sectores estratégicos. Según el Mapa del Emprendimiento 2025 presentado recientemente por South Summit, más del 50% de las startups españolas ya utilizan inteligencia artificial en sus modelos de negocio, lo que refleja una tendencia de integración transversal en la economía.
El debate sobre la regulación de la IA ha ganado protagonismo en los últimos meses, tanto en España como en el resto de Europa. La Unión Europea trabaja en la implementación de la Ley de Inteligencia Artificial, que busca establecer un marco común para la gobernanza, la transparencia y la responsabilidad en el uso de estas tecnologías. Sánchez ha insistido en que España debe liderar este proceso, promoviendo políticas públicas que equilibren la innovación con la protección de los ciudadanos.
El presidente también destacó la necesidad de impulsar la formación y la concienciación ciudadana sobre los beneficios y riesgos de la IA. “La tecnología avanza a gran velocidad, pero la sociedad debe estar preparada para asumir los cambios que conlleva. La educación y la participación activa son claves para construir un futuro digital justo y sostenible”, concluyó.
El debate sobre el control de la IA continuará en las próximas semanas, con la celebración de foros sectoriales y la participación de expertos, empresas y representantes de la sociedad civil. El objetivo es definir un marco regulatorio que permita aprovechar las oportunidades de la inteligencia artificial sin poner en riesgo los valores democráticos y los derechos humanos.
