Manifestaciones de la ‘Generación Z’ culminan en enfrentamientos y tensiones políticas en Ciudad de México
Ciudad de México, 17 de noviembre de 2025, 17:00. La capital mexicana vivió una jornada marcada por la movilización política de miles de jóvenes pertenecientes a la denominada “Generación Z”, quienes salieron a las calles para protestar contra la violencia y las políticas de seguridad implementadas por la presidenta Claudia Sheinbaum. Los hechos culminaron en enfrentamientos con las fuerzas policiales y plantearon nuevos retos al gobierno federal.
Los hechos
Desde la mañana, la Ciudad de México registró el arribo de manifestantes en diferentes puntos estratégicos: avenidas como Paseo de la Reforma, 20 de Noviembre y la zona cercana al Palacio Nacional fueron parcialmente cerradas para garantizar la seguridad civil y la movilidad durante las protestas.
El evento de mayor tensión ocurrió frente a Palacio Nacional, donde agentes de la policía enfrentaron a los manifestantes. El saldo oficial asciende a más de 120 personas heridas, la mayoría policías, y al menos 40 detenidos, varios aún sin identificar y sin cargos especificados hasta la noche previa.
A pesar de las recomendaciones de utilizar vías alternas como Eje Central o Isabel la Católica, las afectaciones viales se mantuvieron durante la tarde, agravando la congestión en el centro de la capital [1][6].
Contexto y antecedentes
La protesta fue convocada por activistas y representantes de colectivos juveniles, muchos de ellos menores de 28 años, y agrupó a ciudadanos inconformes con el incremento de la violencia y asesinatos de alto impacto que han sido noticia nacional en los últimos meses. El movimiento fue interpretado por el gobierno como una acción instigada por la oposición, e incluso, según declaró la presidenta Sheinbaum, “una campaña apoyada desde cuentas internacionales para montar la narrativa de que en México se reprime a los jóvenes” [2][5].
Esta movilización representa la primera protesta masiva contra el gobierno de Sheinbaum, quien asumió la presidencia el 1 de octubre de 2024 y mantiene niveles de aprobación superiores al 70%. Sin embargo, su política de seguridad ha sido objeto de creciente crítica desde sectores opositores, particularmente tras hechos violentos ocurridos en Michoacán y otros estados.
Por su parte, líderes opositores acusaron al gobierno federal y afines de utilizar una “operación de comunicación” para deslegitimar la marcha, amplificando la narrativa de violencia a través de medios y redes sociales. Autoridades locales confirmaron que el choque con encapuchados se prolongó cuatro horas y aún hay policías hospitalizados mientras se mantiene hermetismo sobre el proceso de los detenidos [5][6].
Repercusiones y perspectivas
Al cierre de esta nota, las protestas y enfrentamientos continúan repercutiendo en la opinión pública y el ámbito político nacional, obligando a la administración federal a responder tanto en su habitual conferencia matutina como en redes sociales [4][7].
El debate se centra ahora en el papel de la juventud mexicana como nuevo actor político, la legitimidad de su protesta y el futuro de las políticas de seguridad, tema que será determinante en los próximos meses para el gobierno de Claudia Sheinbaum. El Zócalo permanece parcialmente cerrado, y los servicios de emergencia continúan activos.
