Gobierno y oposición reaccionan tras nueva marcha de la Generación Z en CDMX
Ciudad de México, 17 de noviembre de 2025, 11:00 a.m.—Miles de jóvenes integrantes de la denominada Generación Z volvieron a las calles de la capital este lunes, convocados para exigir mayor seguridad y respuestas frente a recientes episodios de violencia política, en particular el asesinato de varias figuras públicas. La manifestación, que comenzó alrededor de las 11 horas, paralizó arterias principales y generó una amplia presencia policial en zonas clave como la avenida Universidad y el Palacio Nacional.
La protesta, anticipada desde el fin de semana, llega en medio de un clima político tenso tras los eventos violentos del sábado, que dejaron al menos 120 personas heridas, incluyendo 14 elementos de la policía capitalina que permanecen hospitalizados. Los convocantes—agrupaciones jóvenes y colectivos sociales—exigen mayor transparencia, justicia y políticas públicas eficaces contra la inseguridad.»Durante demasiado tiempo hemos sido ignorados», declaró una de las organizadoras, quien pidió mantener el anonimato por seguridad.
Contexto y antecedentes
La movilización tiene su origen en los cuestionamientos al manejo gubernamental de la violencia, tras el asesinato de figuras políticas recientes en Michoacán y otros estados, una crisis de seguridad reconocida incluso a nivel internacional. Desde 2005, tan solo en Michoacán, se han registrado casi 27 mil homicidios y 18 alcaldes ejecutados por el crimen organizado. Los acontecimientos recientes han agudizado las tensiones entre el gobierno federal y sectores opositores, quienes acusan a la administración de minimizarlos[1][6].
Respuesta del gobierno
En su habitual conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró un mensaje de unidad: “Gobierno y pueblo son invencibles”, al tiempo que condenó la violencia desatada en las protestas previas e hizo un llamado a evitar “intentos de sembrar el caos”. La mandataria aseguró que no habrá impunidad y que se fortalecerán los programas de atención a la juventud, mientras funcionarios de la 4T cerraron filas en apoyo al Ejecutivo federal[1][2][5].
Voces opositoras
Líderes de la oposición y organizaciones civiles acusaron al gobierno de responder con represión y de no atender a fondo la problemática de inseguridad. Paralelamente, algunos analistas han señalado que la oleada de efemérides y aprobaciones conmemorativas en el Senado relega la solución de cuestiones urgentes, como reformas de seguridad o justicia.[1]
Perspectivas
El ambiente político se mantiene polarizado, con partidos y movimientos sociales anticipando nuevas movilizaciones en distintas entidades. La dinámica social actual apunta a que los jóvenes seguirán siendo protagonistas en espacios públicos y virtuales, presionando tanto al gobierno como a los legisladores para una respuesta efectiva frente a la violencia y las demandas sociales.
Autoridades de la Ciudad de México mantienen operativos de seguridad y atención vial durante toda la jornada, exhortando a la ciudadanía a tomar precauciones y buscar rutas alternas.
La jornada de hoy representa un renovado reclamo colectivo por seguridad y justicia, al tiempo que refleja el papel central de la juventud mexicana en el debate político y social contemporáneo.
