Generación Z protagoniza histórica movilización nacional ante crisis política en México
Ciudad de México, 15 de noviembre de 2025 — En una jornada marcada por la tensión política y social, la Generación Z realizó este sábado su primera movilización nacional en México, convocando protestas simultáneas en decenas de ciudades y sumando el apoyo de jóvenes en países como Canadá, Estados Unidos, Alemania y Países Bajos. El motivo central: la exigencia de reformas profundas al sistema político y judicial ante el hartazgo por la inseguridad, la corrupción y la precarización laboral.
El movimiento cívico, que se identifica por su naturaleza apartidista, emergió en redes sociales como respuesta a la percepción de que la ciudadanía ha sido relegada a un papel simbólico en la toma de decisiones políticas. La protesta fue precedida por el reciente asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, suceso que catalizó el llamado a exigir la revocación del mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum y una transformación del actual modelo de gobierno.[4]
En la Ciudad de México, la marcha partió del Ángel de la Independencia rumbo al Zócalo capitalino, contando con la presencia de jóvenes, familias y organizaciones civiles. Paralelamente, se realizaron movilizaciones en estados como Estado de México, Michoacán, Durango, Tamaulipas y Veracruz. La consigna general fue “¡Por la Justicia y la Libertad!”, buscando visibilizar la violencia, la falta de oportunidades y el descontento social que aqueja a más de 37 millones de jóvenes.[5][8]
El pliego petitorio difundido por la Generación Z consta de 12 demandas clave, entre las que destacan:
- Mecanismo ciudadano de revocación del mandato presidencial, activado por iniciativa ciudadana y no por partidos políticos.
- Elección directa y ciudadana del sustituto sin intervención partidista.
- Blindaje contra la compra y coacción del voto: prohibir el uso de apoyos públicos con fines electorales.
- Creación de un organismo ciudadano de transparencia total y otro independiente de auditoría estatal.
- Reforma profunda del sistema de justicia mediante un Consejo Ciudadano especializado.
- Renovación de la representación popular en el Congreso con mayor inclusión de pueblos originarios y juventudes.
- Desmilitarización de la seguridad interna y fortalecimiento de la seguridad local bajo supervisión ciudadana.[2][4]
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió en conferencia desde Palacio Nacional desestimando la protesta, asegurando que “ni es de jóvenes ni está justificada” y sugiriendo que el impulso detrás de la movilización provenía incluso de intereses extranjeros.[3] “Es importante que se conozca cómo se construyó la convocatoria y quiénes la han promovido, muchos ajenos a la Generación Z”, declaró la mandataria.
Analistas coinciden en que la protesta ocurre en el marco de una crisis multidimensional que afecta no solo a México, sino a toda América Latina, caracterizada por el deterioro de la seguridad pública, la erosión de instituciones y el descontento social.[7]
El movimiento Generación Z dejó claro que, lejos de solicitar favores a los partidos políticos, busca que la ciudadanía recupere un papel activo y protagónico en la vida democrática nacional, iniciando un proceso de transformación que podría marcar el rumbo de la política mexicana en los próximos años.

