Crisis global de semiconductores marca el pulso tecnológico del 15 de noviembre de 2025
15 de noviembre de 2025. La industria tecnológica mundial enfrenta una nueva crisis de semiconductores que, según expertos y autoridades sectoriales, amenaza las cadenas de suministro de fabricantes líderes y añade presión a sectores como la automoción y la electrónica de consumo. Esta situación se ha convertido en el principal tema del día tras varias alertas emitidas en el contexto del cierre de SEMICON Europa, uno de los eventos clave del sector, celebrado esta semana en Alemania.
El repunte de la demanda, concentraciones geopolíticas y tensiones por la seguridad tecnológica son los factores que, de acuerdo con analistas y portavoces industriales, explican el resurgimiento de la escasez de chips. Empresas como Bosch y Volkswagen han informado sobre riesgos en la continuidad de su producción, mientras buscan alternativas urgentes para estabilizar sus líneas de montaje frente a eventuales interrupciones en el suministro.
Desde España, el gobierno ha dado pasos para fortalecer su ecosistema nacional de semiconductores, con nuevas inversiones en infraestructuras y programas de formación tecnológica, en un esfuerzo por reducir la dependencia extranjera y salvaguardar la competitividad industrial a largo plazo.[5]
El escenario internacional se ha complicado aún más con la decisión del gobierno de Países Bajos de invocar una ley de emergencia nacional para tomar control parcial de Nexperia, filial del grupo chino Wingtech. La medida busca proteger la seguridad tecnológica europea y responde a crecientes preocupaciones por la influencia de actores extranjeros clave en la cadena de suministro de chips. Este movimiento, que ha generado una tensa reacción en el sector y entre gobiernos, se interpreta como un intento de autonomía ante la volatilidad del mercado global y la escalada de restricciones entre potencias.[5]
En cuanto al impacto financiero, la Bolsa de Tokio registró hoy una fuerte subida, impulsada precisamente por las empresas de semiconductores y la debilidad del yen, que favoreció las exportaciones de tecnología desde Asia. Este repunte contrasta con la cautela que muestran otras plazas bursátiles, donde la continuidad de la crisis suscita temores sobre el abastecimiento para la próxima campaña de dispositivos electrónicos y vehículos.
La edición de SEMICON Europa, el principal punto de reunión para fabricantes y proveedores del sector, ha estado marcada por una agenda centrada en la innovación, la digitalización de procesos y la resiliencia de la cadena de suministro. Muchos especialistas coinciden en la urgencia de diversificar la producción, mejorar la previsión de la demanda y establecer acuerdos multilaterales que mitiguen el riesgo de nuevas interrupciones.[5]
De fondo, la crisis renueva el debate sobre la necesidad de autonomía tecnológica tanto en Europa como a nivel global, y pone de relieve la importancia estratégica de los semiconductores en la economía digital contemporánea. Mientras tanto, gobiernos y empresas trabajan a contrarreloj para asegurar la estabilidad de la producción en los próximos meses.
